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Honduras Primero

 

La participación ciudadana es fundamental para el fortalecimiento de la democracia, de hecho los países desarrollados son el fruto de una ciudadanía  activa y respetuosa de la ley. En Honduras acostumbrados a un pseudo caudillismo y a un paternalismo político endémico y en extremo apasionado, la ciudadanía ha abandonado las grandes decisiones en manos de unos pocos, relegando su protagonismo esencial que ciertamente le corresponde. 

 

Esta indiferencia y cómoda actitud de los ciudadanos se ha visto alimentada por aquellos que se han  encargado de generar sentimientos paralizantes a todo aquel que desee participar seriamente en la vida pùblica del país, dentro del marco de respeto a la ley, de los valores y principios. En sentido contrario, se ha tolerado y en cierta medida promovido la participación ciudadana no respetuosa de la ley, carente de principios y valores, por quienes descaradamente utilizan a los más necesitados como escudo para enclavarse en el poder y enriquecerse. Son los mercaderes de espejuelos y promesas que nunca llegan, expertos manipuladores, adictos al uso de la propaganda, capaces de lavar el cerebro de los más humildes hasta despersonalizarlos y convertirlos en una masa amorfa que grita frenética sin saber por qué ni para qué.


Así las cosas, estamos imbuidos en un mundo extraño, polarizado y hastiado de discursos políticos desgastados, o saturados de una ideología desfasada y científicamente demostrable, fracasada. Este teatro absurdo de unos y otros ha ensombrecido la vida de los ciudadanos honrados y buenos que no quieren más que paz y tranquilidad. Ha frustrado y retrasado  el progreso natural de nuestro pueblo y la vez, ha generando una inseguridad de tal envergadura que el éxodo de los ciudadanos es prácticamente imparable y la pobreza se ha convertido en miseria.


Llego la hora de tomar posiciones, de salir de la poltronería, de devolverle al país lo que se merece, de participar como ciudadanos honestos y responsables en el rescate de la institucionalidad y del estado de derecho. No se puede tolerar que quien ha sido elegido para resolver los grandes problemas de un país provoque  incertidumbre y zozobra. Honduras no debe tropezar dos veces con la misma piedra. Ya fuimos zarandeados por extranjeros venidos del sur ahora seguimos siendo avasallados y chantajeados... Basta ya, la experiencia señala que quien quiere quedar bien con dios y con el diablo no queda bien ni con dios ni con el diablo. Así que hondureñas y hondureños, honestos, buenos, amantes de sus hijos, de Dios y de la patria, levantemos nuestra voz y salgamos a defender lo único que tenemos, nuestra libertad.


Rechacemos con contundencia ser vasallos de la comunidad internacional y más aún ser bamboleados por el movimiento de extrema izquierda internacional. Tomemos conciencia de que de este atropello se desprenderán consecuencias gravísimas, y quizá irremediables. Recordemos que la comunidad internacional no se preocupa de igual manera por aquellos pueblos sometidos a dictaduras asfixiantes, contrario a la una fijación enfermiza que han demostrado por hundir a Honduras.


En este sentido, recuerdo lo que bien me señalaba un experto promotor de inversiones colombiano. Cuando Colombia hace ya unos años se vio abandonada y descertificada por la comunidad internacional, llegó a la conclusión de que su desarrollo no podía seguir dependiendo prácticamente de la ayuda externa y que fue hasta ese momento  que Colombia, sometida a una crisis inmensa, superó ese complejo de dependencia que a su vez, la obligó a asumir el reto de su propio destino. Colombia  volvió sus ojos hacia adentro y consecuentemente surge el gran proyecto colombiano. Colombia es hoy una gran oportunidad de turismo, de inversión etc. un país pujante  en medio de inmensas dificultades. Aprendamos la lección, se puede.
Señor Presidente de la Republica, Ud. nunca va a satisfacer a quienes cree Ud. puede atraer a su lado para no tener problemas. Si somos sinceros, acepte que son insaciables, ingratos e implacables. Siempre le pedirán más y más y Ud. les tendrá que dar más y más. Recuerde que Honduras no puede seguir postergando todo, vea hacia adentro y olvídese de lo que le dice a Ud. Leonel Fernández, Insulza, etc., etc., ellos no son amigos suyos ni de Honduras, ellos son amigos de Chávez y de Lula. Finalmente, nadie respeta a quien no se da a respetar, vea hacia adentro y construyamos unidos el país que soñamos. Honduras Primero.

 

Por: Martha Lorena de Casco, Ex vicecanciller de Honduras

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